Cocinera

Las penas yacen bajo cáscaras de jengibre.
Ya el sol inunda su día,
Cuando el amor no cesa
Cuando las bendiciones se esparcen
Como cálidos ríos sobre almas.
Las especias se derraman
Y son imanes de memorias
Que rechinan detrás de la mirada
Que sorprenden como el pájaro
Que canta sus penas para el crepúsculo.
¡Canela mía no te vayas!
Te grito desde mis miedos,
Desde las noches mojadas
Con dulces lágrimas de la luna.
Pero el tiempo se aquieta
Y en mi alma rebozas como la flor
Que avergüenza a las estrellas
Con su indomable sonrisa;
Sobre el cénit te levantas
Y me cubres con tus palmas benditas:
Estrella de 400 colores,
Alma de mis atardeceres.
¡Sal de mi vida
No me abandones!

Dishes with Oysters, Fruit, and Wine. 

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